Historia de Santa Marta

Santa Marta vivió en Betania, una población cercana a Jerusalén, junto a sus hermanos María y Lázaro. Su hogar fue un lugar de acogida para Jesús, quien mantenía una relación de amistad con esta familia.

En el Evangelio, Marta aparece como una mujer trabajadora, hospitalaria y comprometida con el servicio. Cuando Jesús visitaba su casa, ella se ocupaba de atenderlo, mientras su hermana María escuchaba sus enseñanzas.

En una ocasión, Marta expresó su preocupación porque estaba realizando sola los quehaceres. Jesús le recordó la importancia de no dejar que las preocupaciones y las ocupaciones apartaran su corazón de lo verdaderamente esencial.

Su historia también está profundamente relacionada con la enfermedad y muerte de su hermano Lázaro. Ante el dolor de perderlo, Marta salió al encuentro de Jesús y expresó una de las confesiones de fe más importantes del Evangelio:

«Sí, Señor; yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios».

Esta declaración refleja su confianza en Jesús como fuente de vida y esperanza.

Santa Marta es recordada por su hospitalidad, su servicio, su amistad con Jesús y su profunda fe.

Oración a Santa Marta

«Oh, Santa Marta milagrosa, me acojo a tu amparo y protección entregándome a ti, para que me ayudes en mi tribulación, y en prueba de mi afecto y agradecimiento, te ofrezco propagar tu devoción.
«Consuélame en mis penas y aflicciones, te lo suplico por la inmensa dicha que alegró tu corazón al hospedar en tu casa de Betania al Salvador del mundo; intercede por mí y por toda mi familia para que conservemos siempre en nuestros corazones a nuestro Dios viviendo en su gracia y detestando toda ofensa contra Él; para que sean remediadas nuestras necesidades y en especial esta que ahora me aflige (aquí se hace la petición).
«Te suplico que me ayudes a vencer las dificultades con la fortaleza con que venciste, por el poder de la Cruz, al dragón que tienes rendido a tus pies. Así sea. Amén»
Al final se reza tres veces el Padrenuestro, el Avemaría y un Gloria.

NOVENA A SANTA MARTA

Acto de contrición

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, porque os amo y estimo sobre todas las cosas. A mí me pesa, Señor, pésame en el alma de haberos ofendido y no haberos amado; propongo, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y así como os lo suplico, así confío en vuestra bondad, piedad y misericordia infinitas, que me los perdonaréis y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.

Oración para Todos los Dias

Dios y Señor mío que enriquecisteis con tantas y con tan abundantes virtudes a la Bienaventurada Virgen Santa Marta, la que conociendo a vuestro hijo Jesús como el Mesías verdadero abrazando gustosamente su doctrina y practicando con fidelidad tus celestiales lecciones, llegó en poco tiempo a la santidad más elevada, os suplico Señor que por los merecimientos del mismo Jesús , nuestro Redentor y por la intercesión de la gloriosa Santa, nos concedáis los auxilios que necesitamos para acertar en agradaros en todas las acciones de esta vida y gozar después eternamente vuestra presencia en la gloria mereciendo ahora alcanzar la gracia que solicitamos en esta novena. Amén.

Oración para Iniciar

Favorecida discípula de Jesucristo Santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora nuestra, que oyendo los elogios que hacía el Señor de la virginidad y practicando esta admirable virtud, determinaste no admitir otro esposo que el esposo de la Vírgenes y renunciando a las vanidades del mundo, te dedicaste a la soledad del retiro, con lo que llegaste en muy breve a la perfección evangélica; te suplico Santa admirable, que por los auxilios de tu meditación vivamos todos con pureza y castidad en el alma y el cuerpo, aborreciendo las vanidades y riquezas de este mundo materialista, para que así, nos hagamos dignos de la eterna bienaventuranza.

También imploro Santa mía, vuestra intercesión, para que la majestad Divina me conceda el favor particular que ahora solicito, si conviene para el bien y provecho de mi alma, y si no, vos como abogada mía, enderezad y rectificad mis pensamientos a mayor servicio de Dios. Alcanzadme una meritoria conformidad y resignación en su Santísima Voluntad. Amén.

(Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria para alcanzar la gracia deseada, por intercesión de Santa Marta y concluir con la petición final)

Meditar algo del amor a Dios y como les ha servido.

Oración.¡Oh Santa Patrona mucho habéis aprendido de las enseñanzas de nuestro Divino Maestro, vuestra diligencia no se ha menguado sino más bien lo juntasteis con la mansedumbre y humildad de vuestro corazón. Por esta gracia que le concedió Nuestro Señor, interceded por nosotros pidiendo la gracia abundante para que podamos servirle más y más en esta vida y gozarle en la otra. Amén.

Dia Primero

Santa Marta gloriosa, que, llena de humildad, hiciste saber a Jesús, en unión con tu santa hermana María Magdalena la enfermedad de Lázaro vuestro hermano, con este mensaje: “Señor, mira que aquel que tu amas esta enfermo”; infunde en mi alma sentimientos de humildad y de filial confianza en la Providencia de Dios, para que merezca como tu la gracia que por tu mediación solicito.

Jaculatoria: Señor, por el amoroso hospedaje que siempre hallaste en Betania, en casa de los santos hermanos Lázaro, Marta y María Magdalena, oye mi petición y concédeme la gracia que te pido. ¡Jesús dulcísimo oyeme!

Tres Avemarías al Inmaculado Corazón de María intercaladas con la jaculatoria:
V./ Dulce Corazón de María.
R./ Sed mi salvación.

Dia Segundo

Santa Marta gloriosa, que con tus palabras llenas de fe y esperanza en el poder de Jesús, ausente en la muerte de tu hermano Lázaro: “Señor, si hubieses estado aquí no hubiera muerto mi hermano”, conmoviste el corazón del divino Maestro, y oíste de sus labios aquella promesa: “Tu hermano resucitará”, obtén para mi esta fe ciega en el poder de Dios y esta confianza en su bondad infinita, que me hagan merecedor de la gracia que por tus ruegos solicito.

Jaculatoria: Señor, por la gratitud de tu Corazón divino a los caritativos moradores de la casa de Betania, Lázaro, Marta y María Magdalena, oye mi petición y concédeme la gracia que te pido. ¡Jesús dulcísimo óyeme!

Tres Avemarías al Inmaculado Corazón de María intercaladas con la jaculatoria:
V./ Dulce Corazón de María.
R./ Sed mi salvación.

Dia Tercero

Santa Marta gloriosa, que oíste de labios de Jesús aquellas palabras: “Yo soy la resurrección y la vida; quien cree en mí, aunque hubiere muerto vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mi no morirá para siempre. ¿Crees tu esto?”, y tu llena de fe y perseverando en tu petición, le respondiste: “Oh, Señor, si que lo creo, y que tu eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo que has venido a este mundo”; alcánzame del divino Maestro fervor y constancia en mi oración, para así merecer la gracia que solicito.

Jaculatoria: Señor, por tus lagrimas de compasión derramadas en Betania ante el sepulcro de Lázaro y por el milagro de su resurrección, obrado por ti como respuesta a las súplicas de sus santas hermanas Marta y María Magdalena, concédeme la gracia que te pido. ¡Jesús dulcísimo, óyeme!

Tres Avemarías al Inmaculado Corazón de María intercaladas con la jaculatoria:
V./ Dulce Corazón de María.
R./ Sed mi salvación.

Dia Cuarto

Oración. Ruega por nosotros, Patrona nuestra, que Dios ilumine nuestro entendimiento, y nos conserve de las falsas doctrinas que el mundo propaga contra la Santa Iglesia de Dios. Queremos las enseñanzas de Jesucristo, las mismas que seguisteis y os empeñasteis a que otros las conozcan, tras grandes sacrificios, para que seamos dignos merecedores de la gloria eterna en el cielo. Amén.

Jaculatoria: Señor, por el amoroso hospedaje que siempre hallaste en Betania, en casa de los santos hermanos Lázaro, Marta y María Magdalena, oye mi petición y concédeme la gracia que te pido. ¡Jesús dulcísimo oyeme!

Tres Avemarías al Inmaculado Corazón de María intercaladas con la jaculatoria:
V./ Dulce Corazón de María.
R./ Sed mi salvación.

Dia Quinto

Oración. Amable Patrona nuestra y obediente discípula de Cristo, durante su vida mortal practicasteis esta hermosa virtud de caridad, rogad por nosotros a nuestro Divino Maestro que nos conceda la gracia de ser caritativos para con los indigentes, máxime para los que con la pobreza peligran caerse en pecados graves perdiendo el Alma por toda la eternidad. Amén.

Jaculatoria: Señor, por el amoroso hospedaje que siempre hallaste en Betania, en casa de los santos hermanos Lázaro, Marta y María Magdalena, oye mi petición y concédeme la gracia que te pido. ¡Jesús dulcísimo oyeme!

Tres Avemarías al Inmaculado Corazón de María intercaladas con la jaculatoria:
V./ Dulce Corazón de María.
R./ Sed mi salvación.

Dia Sexto

Oración. Gloriosa Patrona, por la humildad que llevasteis hasta llegar a tan alta perfección, rogad a nuestro Señor Jesucristo que nos conceda la misma virtud de la cual mucho necesitamos en esta vida cotidiana en este valle de lágrimas. Esperamos de vuestro valimiento esta gracia para que un día podamos gozar con vos la eterna bienaventuranza. Amen.

Jaculatoria: Señor, por el amoroso hospedaje que siempre hallaste en Betania, en casa de los santos hermanos Lázaro, Marta y María Magdalena, oye mi petición y concédeme la gracia que te pido. ¡Jesús dulcísimo oyeme!

Tres Avemarías al Inmaculado Corazón de María intercaladas con la jaculatoria:
V./ Dulce Corazón de María.
R./ Sed mi salvación.

Dia Septimo

Oración. Ayudadnos, Santa Marta, contra las asechanzas del mundo y de la carne, y alcánzanos de Dios la gracia de ser santos y puros. Socorrednos y ayudadnos; con vos queremos reinar en el reino de vuestro esposo, Cristo Jesús. Amén.

Jaculatoria: Señor, por el amoroso hospedaje que siempre hallaste en Betania, en casa de los santos hermanos Lázaro, Marta y María Magdalena, oye mi petición y concédeme la gracia que te pido. ¡Jesús dulcísimo oyeme!

Tres Avemarías al Inmaculado Corazón de María intercaladas con la jaculatoria:
V./ Dulce Corazón de María.
R./ Sed mi salvación.

Dia Octavo

Oración. Amabilísima Patrona nuestra, Santa Marta, con mucha devoción servisteis a Jesús y a María, y ahora que estáis gloriosa en el cielo y vuestro valimiento para con Jesús y su Santísima Madre es muy grande, pedidles que se dignen concedernos la gracia de la perseverancia final; y pedidles también que antes que demos los últimos sollozos de la vida tengamos un dolor perfecto de nuestros pecados y un ardentísimo amor a Dios y conformidad a su santa Voluntad. Amén.

Jaculatoria: Señor, por el amoroso hospedaje que siempre hallaste en Betania, en casa de los santos hermanos Lázaro, Marta y María Magdalena, oye mi petición y concédeme la gracia que te pido. ¡Jesús dulcísimo oyeme!

Tres Avemarías al Inmaculado Corazón de María intercaladas con la jaculatoria:
V./ Dulce Corazón de María.
R./ Sed mi salvación.

Dia Noveno

Oración. Santa Marta, ya que estáis en el cielo y conocéis el poder de San José, suplicad a tan bondadoso Patriarca que nos alcance de su Divino Hijo la gracia de vivir cristianamente, imitándole en la pobreza, en el cumplimiento de los mandatos de Dios y de nuestras propias obligaciones y mediante esto obtener la vida eterna en el cielo. Amén.

Jaculatoria: Señor, por el amoroso hospedaje que siempre hallaste en Betania, en casa de los santos hermanos Lázaro, Marta y María Magdalena, oye mi petición y concédeme la gracia que te pido. ¡Jesús dulcísimo oyeme!

Tres Avemarías al Inmaculado Corazón de María intercaladas con la jaculatoria:
V./ Dulce Corazón de María.
R./ Sed mi salvación.

Oración Final para Todo los Dias

Fervorosa discípula de Jesús, amable Santa Marta, cuya afanosa solicitud en el servicio del Maestro Divino fue motivo para que oyeras de sus labios aquellas memorables palabras: “Marta, Marta, tu te afanas y acongojas distraída en muchísimas cosas, y a la verdad que una sola cosa es necesaria, que es la salvación eterna”; haz, dulce protectora mía, que al buscar el remedio de mis necesidades temporales y al atender al cumplimiento de las obligaciones de mi estado, jamás me olvide que soy un viajero de paso por la tierra y en camino hacia la eternidad, y que por tanto una sola cosa me es absolutamente necesaria, el obtener mi eterna salvación.

Oh dichosos hermanos, Lázaro, Marta y María Magdalena, rogad por nosotros y haced que los que os invocamos y nuestras familias tengamos la dicha de reunirnos en el cielo como vosotros para gozar para siempre de la gloria de Dios.Oh Santa Marta, por la señal de la Cruz que sostienes con tu diestra y por cuya virtud venciste al dragón infernal que tienes humillado a tus pies, ayúdanos a vencer las tentaciones y dificultades en esta vida, llevando con fidelidad la cruz de nuestro estado, hasta conseguir como tu la victoria final sobre el enemigo de nuestras almas. Así sea.

Festividades

29 de Julio

Santa Marta de Betania

Memoria litúrgica de los santos Marta, María y Lázaro.

Desde 2021, la Iglesia celebra conjuntamente a los santos Marta, María y Lázaro el 29 de julio, por disposición del papa Francisco.

Fecha

Celebración

20 de julio

Inicio de la novena de 2026, según la programación diocesana

25 de julio de 2026

LUX 2026, peregrinación de la luz

27 de julio de 2026

Concierto de música sacra

29 de julio

Fiesta litúrgica de Santa Marta, María y Lázaro

La agenda de 2026 fue publicada por la Diócesis de Santa Marta. Para futuras ediciones, la página debería actualizarse con la programación oficial correspondiente.

Diócesis de Santa Marta

REFLEXIONES ORIGINALES

FE Y CONFIANZA

Cuando el corazón necesita esperanza

Aun en los momentos difíciles, podemos encontrar en Jesús una fuente de fortaleza. Como Marta, aprendamos a acercarnos a Él con sinceridad, llevando nuestras preocupaciones y confiando en su amor.

Inspirada en Juan 11, 21-27.

SERVICIO

Una fe que se demuestra con amor

La fe no se vive solamente en palabras. Cada gesto de ayuda, cada acto de generosidad y cada momento en que acompañamos a alguien se convierte en una oportunidad para servir como lo hizo Santa Marta.

Inspirada en Lucas 10, 38-42.

FAMILIA

Hagamos de nuestro hogar una Betania

Betania fue un lugar de amistad y acogida para Jesús. Que nuestros hogares también sean espacios de escucha, comprensión, oración y amor, donde cada persona encuentre paz y compañía.

Inspirada en Juan 11, 1-5.